Un sencillo gráfico que relaciona algunas de las drogas más utilizadas con la dependencia que generan y el daño ocasionado por su uso.
Aunque lamentablemente se echa en falta el alcohol, que pese a ser actualmente una droga con masiva aceptación social (moral y legal) tiene un gran impacto en la morbilidad y la mortalidad. Además el consumo de alcohol se relaciona con un número ciertamente inquietante de delitos graves -homicidio, suicidio, conducción temeraria, etc.-.
Si bien es cierto que el alcohol puede ser el mal menor, qué duda cabe que llegará el momento en el que se llegue a abrir el debate al igual que se está haciendo ahora con el tabaco. Por el momento, alegrémonos de que los niveles de consumo de Heroína hayan caído en comparación con las décadas de los 70-80.
Visto en el blog de Jay Parkinson