Un nuevo estudio global revela que la flexibilidad laboral es más efectiva para la natalidad que muchos subsidios gubernamentales.
El invierno demográfico tiene una cura inesperada
Durante décadas, la comunidad médica y los demógrafos han observado con preocupación el descenso de las tasas de natalidad a nivel global, un fenómeno que amenaza con tensar los sistemas de salud y las economías por el envejecimiento poblacional. Los gobiernos han intentado de todo: subsidios directos, cheques bebé y campañas de concientización, a menudo con resultados modestos o nulos.
Sin embargo, una investigación publicada en enero de 2026 sugiere que la solución podría no estar en las arcas del estado, sino en la estructura misma de nuestra jornada laboral. El estudio, titulado "Work from Home and Fertility", analiza datos de 38 países y arroja una conclusión contundente: el teletrabajo (WFH) está impulsando significativamente la fecundidad en la era post-pandémica.
¿Es posible que la flexibilidad de trabajar desde casa sea el "tratamiento" que la demografía mundial necesitaba?
El equipo de investigación, liderado por Jose Maria Barrero y Nicholas Bloom, utilizó datos masivos de la Global Survey of Working Arrangements (G-SWA) y encuestas estadounidenses para analizar a personas de entre 20 y 45 años.
Los resultados rompen con la idea de que el trabajo remoto es solo una cuestión de comodidad. Los datos muestran que tanto la fecundidad "realizada" (hijos nacidos entre 2023 y 2025) como la fecundidad "planificada" (deseo de tener hijos a futuro) son notablemente más altas entre los adultos que teletrabajan al menos un día a la semana.
Lo más fascinante desde una perspectiva sociosanitaria no es solo que tengan más hijos, sino la magnitud del efecto cuando analizamos la dinámica de pareja.
La sinergia de la pareja: El "Efecto Doble Teletrabajo"
Uno de los puntos más críticos del estudio es el impacto acumulativo en las parejas. No basta con que uno de los padres tenga flexibilidad; la magia estadística ocurre cuando ambos la tienen.
◦ A nivel global: Se estima que la fecundidad a lo largo de la vida es mayor en 0.32 hijos por mujer cuando ambos miembros de la pareja trabajan desde casa al menos un día a la semana, en comparación con parejas donde ninguno lo hace. Esto representa un aumento del 14% sobre la media.
◦ En Estados Unidos: El efecto es aún más potente. La diferencia es de 0.45 hijos por mujer (un 18% más) cuando ambos teletrabajan.
¿Por qué ocurre esto? Los autores sugieren mecanismos causales claros: el teletrabajo reduce los costes de coordinación y tiempo asociados a la crianza, haciendo que la logística de combinar empleo y familia sea viable.
¿Selección natural o Causalidad?
Sin embargo, es posible que estemos ante un sesgo de selección, es decir, que no sea el teletrabajo el que causa más nacimientos, si no que simplemente las personas que ya planean tener hijos buscan trabajos remotos .
El estudio aborda esto mediante un análisis complementario de las "oportunidades de teletrabajo" por ocupación. Al observar la prevalencia del teletrabajo en distintas profesiones (usando datos de ofertas de empleo analizadas por IA), confirmaron que el aumento en la fecundidad responde a la disponibilidad de estas oportunidades en el mercado.
De hecho, aumentar la proporción de teletrabajo en la ocupación de una mujer en un 7% eleva su tasa de fecundidad a un año en un 8.5%. Si sumamos el efecto de una pareja con oportunidades similares, la fecundidad aumenta un 13.8%. Esto sugiere fuertemente que no es solo selección: la disponibilidad de teletrabajo permite embarazos que de otro modo se pospondrían o cancelarían.
Impacto en Salud Pública: Más eficaz que los subsidios
Para poner en perspectiva la magnitud de estos hallazgos, el estudio compara el impacto del teletrabajo con las intervenciones gubernamentales tradicionales.
En Estados Unidos, se estima que el teletrabajo es responsable del 8.1% de la fecundidad total actual, lo que se traduce en aproximadamente 291,000 nacimientos anuales en 2024.
Aquí está el dato clave para los responsables de políticas públicas: Este aporte del teletrabajo a la natalidad parece ser mayor que la contribución estimada del gasto gubernamental en cuidado y educación infantil temprana. Mientras que los subsidios logran ganancias modestas a un alto costo fiscal, la flexibilidad laboral orgánica está logrando cambios estructurales en la demografía.
Este estudio nos obliga a repensar los determinantes sociales de la salud reproductiva. La capacidad de trabajar desde casa al menos un día a la semana no es solo un beneficio laboral; es un factor determinante en la planificación familiar.
Puntos clave :
• La fecundidad realizada y planeada es mayor en personas que teletrabajan.
• El efecto se maximiza cuando ambos padres tienen flexibilidad.
• El impacto demográfico del teletrabajo supera a muchas políticas pro-natalidad tradicionales.
Como sociedad médica, debemos reconocer que la salud laboral y la flexibilidad horaria son componentes intrínsecos de la salud familiar y la vitalidad demográfica de una nación.
Fuente: Barrero, J. M., et al. "Work from Home and Fertility". Enero 29, 2026.







Deja un comentario