El escándalo del MIR 2026: cuando el Ministerio cita manuales de CTO como bibliografía oficial
El MIR 2026 ha pasado a la historia como una de las convocatorias más polémicas de los últimos años. Entre errores administrativos, improvisaciones de última hora y una gestión que muchos califican de caótica, la gota que ha colmado el vaso ha sido la publicación de las plantillas oficiales de respuestas por parte del Ministerio de Sanidad… con manuales de academias privadas como referencias bibliográficas principales.
¿Qué ha pasado exactamente?
Tras el examen del 24 de enero de 2026, el Ministerio publicó las respuestas correctas junto con las justificaciones bibliográficas de cada pregunta. Lo inesperado (y lo que ha generado indignación masiva) es que varias de esas justificaciones citan directamente manuales comerciales de academias como CTO o AMIR, en lugar de fuentes primarias científicas: guías clínicas oficiales, artículos en revistas indexadas, protocolos de la AEMPS, documentos de la OMS, etc.
Esto ha levantado ampollas por varios motivos:
• Pérdida de rigor científico
Los manuales de preparación MIR son resúmenes didácticos orientados a aprobar el examen: incluyen mnemotécnicos, trucos, esquemas y a veces simplificaciones. No son publicaciones revisadas por pares ni fuentes primarias. Usarlos como “bibliografía oficial” se percibe como un paso atrás en la seriedad del proceso.
• Ventaja comercial para las academias
De repente, el Estado valida y promueve (de facto) materiales de pago de empresas privadas. Quien haya estudiado con CTO o AMIR tiene ahora una “ventaja” objetiva, ya que sus libros son la referencia que el Ministerio usa para justificar sus respuestas.
Creo que nos están grabando. Es un experimento social@sanidadgob usa como referencias bibliográficas MIR los manuales de las academias
— Felipe Díez del Hoyo (@Felipediezhoyo) January 26, 2026
Esto es superior a cuando me presenté a una OPE e hice una pregunta que había hecho yo en CTO pic.twitter.com/SnksKmRbE5
Puerta abierta a impugnaciones masivas
Muchos médicos y opositores están preparando recursos alegando que:
• La respuesta oficial contradice fuentes científicas más sólidas.
• La justificación no es válida porque el manual no es una referencia académica aceptable.
• Hay errores en la propia corrección (preguntas con imágenes diferentes en la plantilla oficial vs. el examen real, etc.).
Sensación de “experimento social” o improvisación
Como dice el tweet viral, muchos sienten que “nos están grabando”. Se suma a otros problemas de la convocatoria: listas de admitidos con errores masivos, retrasos, dimisión del comité redactor, permiso excepcional para presentarse a no admitidos provisionales, etc.
Reacciones en la comunidad
En pocas horas el tuit superó los 1.000 likes, cientos de retuits y decenas de respuestas. Algunas de las más comentadas:
“Apesta muchísimo”
“Es una vergüenza”
“¿Vamos a citar tuits como bibliografía el año que viene?”
“Sin atacar a CTO… esto es vergonzoso”
Incluso quienes defienden la calidad de los manuales de CTO reconocen que usarlos como referencia oficial cruza una línea ética y de imparcialidad.
El debate está servido
¿es esto el síntoma de un problema mucho más profundo en la organización del MIR? ¿O solo un error puntual en una convocatoria ya de por sí accidentada?
Lo cierto es que el MIR 2026 no se recordará por su dificultad (muchos lo ven más asequible que el anterior), sino por el descrédito acumulado: caos previo al que se añade esta decisión de bibliografía que ha indignado a gran parte de la profesión.
Mientras tanto, miles de opositores calculan notas, preparan impugnaciones y esperan la resolución definitiva.
El próximo capítulo: la resolución de reclamaciones y la publicación de la lista provisional de notas… que, con todo lo visto, promete seguir dando que hablar.
¿Qué opinas tú? ¿Crees que esto debería anularse o es “solo” una anécdota más del desaguisado MIR 2026?






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