¡Nuevo!

¿Distraen los enlaces nuestra atención?

Una de las bases sobre las que se cimienta Internet es la compartición de enlaces y la distribución de visitantes a través de los mismos. Los enlaces nos permiten navegar por una Red de contenidos hiperenlazados a base de seguirlos a golpe de clic y permiten que el tráfico de Internet se redirija hacia los contenidos relevantes o recomendados.

Sin posibilidad de hiperenlazar no existiría la Web tal y como la conocemos; los blogs, los buscadores e incluso servicios como Twitter o Facebook perderían gran parte de su significado y de su utilidad. Sería inimaginable tener que teclear, copiar&pegar y/o buscar cada una de las URIs que utilizamos a diario, por no hablar de lo que supondría tener que recordarlas o apuntarlas todas en papel. Exagerando un poco, los enlaces supusieron el Big Bang de la creación del Internet que usamos hoy por hoy.

Damos por sentado que el fenómeno 2.0 es bueno y necesario, sin embargo existen voces críticas -como en todo- con la esencia misma de la creación colectiva y de la accesibilidad que propicia nuestra Web actual. Ahora la lucha de Steve Gillmor y Nicholas Carr, los máximos exponentes del movimiento, se centra en los hipervinculos:

En ocasiones, son grandes distracciones - pulsamos en un enlace, luego otro, luego otro, y en poco tiempo hemos olvidado lo que empezamos a hacer o a leer. En otras ocasiones son pequeñas distracciones, pequeños mosquitos textuales zumbando alrededor de nuestra cabeza. Incluso aunque no pulses en un enlace, tus ojos lo perciben, y tu corteza frontal tiene que disparar un puñado de neuronas para decidir si lo pulsas o no. Tal vez no apreciarás el pequeño trabajo cognitivo extra en tu cerebro, pero está ahí e importa. La gente que lee hipertextos comprende y aprende menos, demuestran los estudios, que quienes leen el mismo material en formato impreso. A más enlaces un un fragmento de escritura, mayor golpe a la comprensión.

-- Nicholas Carr; roughtype.com.

Por supuesto el autor olvida enlazar los estudios a los que hace referencia aunque su propuesta para acabar con los hiperenlaces propone incluirlos todos al final del texto (como si de una referencia bibliográfica se tratara). La función de un hiperenlace y la de una cita bibliográfica es distinta y si bien cada cual es libre de aplicar en sus textos el estilo que quiera, soy contrario a eliminar los enlaces del texto y del contexto.

Además haciendo alarde de sus continuas contradicciones podemos ver que el autor tiene su blog lleno de enlaces -varios con intereses comerciales- y utiliza la Web 2.0 para promocionarse y para criticarla. Será que en inglés no existe traducción para la frase no muerdas la mano que te da de comer.

A nosotros nos encanta seguir un link tras otro, y luego otro más; sin duda mucho más cómodo y menos laborioso recordar cada uno de los enlaces (con el coste cognitivo que requiere). Algunos lo llaman procrastinar, nosotros lo llamamos aprendizaje y apertura de contenidos. No olvidéis que enlazar es la clave del éxito de la Red y que sin ellos no sería posible organizar la Web respetando el caos necesario en la misma.

2 comentarios:

  1. Interesante post, Aitor. La verdad es que me ha sorprendido este punto de vista que mencionas: para mí los enlaces permiten que el lector elija cómo desea leer el texto, además de dar la opción de profundizar (diferentes niveles de lectura) y servir también para guiar a los ojos en pantalla, destacando conceptos (similar a una negrita, pero con posibilidad de hacer click y ampliar información). Sin embargo, quizá sea cierto que los links pueden desorientar un poco y "consumir" recursos del cerebro sin que seamos muy concientes de ello, tal y como apunta Carr. Veremos qué más novedades arrojan futuras investigaciones sobre el tema.

    ResponderEliminar
  2. Sí, es cierto que un exceso de enlaces o un estilo no concordante con el resto del sitio puede resultar contraproducente. Sin embargo incluso esta opción es más útil que la tradicional de la literatura científica (lista de referencias al final) en el caso de Internet. La otra propuesta (eliminar por completo los enlaces) la obvio directamente por absurda, no existiría conocimiento extenso sin compartir y distribuir el mismo.

    ResponderEliminar

Siéntete libre de expresar tus opiniones pero muestra respeto por los demás y por nuestra politica de contenido.