La biodisponibilidad de un fármaco es un término farmacocinético que alude a la fracción de la dosis del mismo administrada que alcanza su diana terapéutica o lo que es lo mismo que llega hasta el tejido sobre el que realiza su actividad.
En seres humanos la cuestión es un tanto más complicada, porque conocer la cantidad exacta de fármaco que llega a su diana terapéutica conllevaría tomar muestras del tejido donde se encuentre y lamentablemente extraer según qué tejidos es altamente delicado. Por eso, se toma como valor aproximado la concentración plasmática de dicho fármaco y se compara con la concentración plasmática que alcanza para ese mismo preparado una inyección intravenosa. Este cociente es al que llamamos biodisponibilidad -más concretamente biodisponibilidad absoluta-.

En seres humanos la cuestión es un tanto más complicada, porque conocer la cantidad exacta de fármaco que llega a su diana terapéutica conllevaría tomar muestras del tejido donde se encuentre y lamentablemente extraer según qué tejidos es altamente delicado. Por eso, se toma como valor aproximado la concentración plasmática de dicho fármaco y se compara con la concentración plasmática que alcanza para ese mismo preparado una inyección intravenosa. Este cociente es al que llamamos biodisponibilidad -más concretamente biodisponibilidad absoluta-.

Gráfico descriptivo sobre la biodisponibilidad, la Concentración Mínima Eficaz y Mínima Tóxica (CME y CMT respectivamente).

PorAitor Guitarte
9 de marzo de 2009
Un ejemplo estadísticamente no significativo de persona y además estudiante de Medicina, bloguero y apasionado de la informática
Etiquetas: Farmacología







