Recién nacidos con fiebre: hacia decisiones más seguras y menos invasivas

Recién nacidos con fiebre: hacia decisiones más seguras y menos invasivas
Los recién nacidos con sospecha de infección son una fuente habitual de ansiedad para los pediatras. Como dice el refrán, «nunca confíes en un recién nacido», y con razón. Los bebés pequeños son inmunológicamente vulnerables y corren el riesgo de sufrir una rápida progresión de las infecciones bacterianas durante su transición posnatal. La mayoría de los pediatras pueden describir vívidamente casos de neonatos que empeoraron rápidamente a pesar de recibir el tratamiento adecuado, y estas experiencias dan lugar a un sesgo comprensible hacia el conservadurismo clínico, que da prioridad a las intervenciones destinadas a minimizar el riesgo. Al mismo tiempo, existen pruebas innegables de los daños iatrogénicos causados por las pruebas invasivas, la exposición temprana a antimicrobianos y la hospitalización de los recién nacidos. La mejor manera de equilibrar lo común —un bebé pequeño con fiebre que se recupera sin complicaciones— con lo catastrófico —el caso poco frecuente de un bebé con …