7 comentarios
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Me ha encantado cosas tan simples como lavarse las manos, pueden ser la frontera entre la vida y la muerte y llama la atención la cegera de mente de sus compañeros.
Mi tatarabuela era partera en un pueblo de la castilla profunda cuenta mi abuela que tenia fama de milagrera y según mi abuela lo único que hacia era antes de atender un parto lavarse bien las manos, lavar a la parturienta y mandar cambiar la ropa de la cama, algo parecido a lo que hacia este médico, si lo hubiera echo en la edad media seguro que la habian quemado.
Quiero pensar que hoy en dia seremos un poco menos obtusos.
Un saludo
María -
Por suerte hoy tenemos mejores mecanismos para que la evidencia sea escuchada y compartida. Lamentablemente todavía hay servicios sanitarios en los que prima el argumento de autoridad frente al método científico.
Ojalá en los próximos años sigamos abriendo nuestros ojos a la ciencia.
Muy curiosa la anécdota de esa tatarabuela tuya, habría sido interesante saber cómo llegó a la conclusión de la importancia del lavado, probablemente sería una deducción similar a la del Dr. Semmelweis
Un saludo y gracias por tu visita -
Un genio incomprendido, sin duda, lo cual no quita para que el Dr. Semmelweis estuviera, como dicen los francófonos "completement cinglé"
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Hay que tener una mente abierta, menos ego, más humildad .... ¿qué pensarán dentro de 50 años de nuestra medicina? .... algunas de las cosas que se hacen tienen muy mala pinta .... ¿seríamos capaces de cuestionar nuestras "creencia" respecto a lo que suponemos que está "bien"? .... siempre me gustó el ejemplo que has puesto, os recuerdo que todas las "eminencias" de la época fueron "a por él" sin escrúpulos.
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Sí, un aire chiflado seguramente tenía. Pero más razón que un santo también, es posible que la frustración profesional a la que lo sometieron tuviera parte de culpa en esa personalidad "peculiar" de la que hablas.
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Juana, te vamos a nombrar "pepito grillo" oficial de la Sanidad ;) con todo el cariño!
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¡Calla!¡calla! que ya tenemos a Bonis, que no deja títere con cabeza, como se entere de mi "nombramiento" me "brea" en su blog jajajajajaja como "ser incordiante" no le llego ni a la suela de los zapatos jajajaja