El Médico que dio su vida por las Madres

El Médico que dio su vida por las Madres
Se le conoce como " el Salvador de las Madres " y literalmente dio su vida por su trabajo. El doctor Semmelweis fue otro de esos visionarios que tuvo que sufrir el rechazo de sus colegas y el abandono de una sociedad científica que no comprendió hasta años después la razón de sus hipótesis deductivas. A mediados del siglo XIX ser madre podía considerarse una actividad de alto riesgo, incluso en los hospitales más avanzados de Europa más del 20% de las mujeres que daban a luz morían a los pocos días de un cuadro conocido como fiebre puerperal . Desde años antes se postulaban teorías acerca de esta misteriosa enfermedad que se llevaba a un tercio de las parturientas, pero nadie lograría entender la obsesión de Ignacio Felipe Semmelweis hasta que Louis Pasteur no postulase su teoría microbiana . En 1842, recién doctorado en Obstetricia es nombrado ayudante del Dr. Klein en una de las salas del Hospicio General de Viena. Allí comenzaría una obsesión que le acabaría costando la vida…

7 comentarios

  1. maria
    Me ha encantado cosas tan simples como lavarse las manos, pueden ser la frontera entre la vida y la muerte y llama la atención la cegera de mente de sus compañeros.
    Mi tatarabuela era partera en un pueblo de la castilla profunda cuenta mi abuela que tenia fama de milagrera y según mi abuela lo único que hacia era antes de atender un parto lavarse bien las manos, lavar a la parturienta y mandar cambiar la ropa de la cama, algo parecido a lo que hacia este médico, si lo hubiera echo en la edad media seguro que la habian quemado.
    Quiero pensar que hoy en dia seremos un poco menos obtusos.
    Un saludo
    María
  2. Aitor - SomosMedicina
    Por suerte hoy tenemos mejores mecanismos para que la evidencia sea escuchada y compartida. Lamentablemente todavía hay servicios sanitarios en los que prima el argumento de autoridad frente al método científico.

    Ojalá en los próximos años sigamos abriendo nuestros ojos a la ciencia.

    Muy curiosa la anécdota de esa tatarabuela tuya, habría sido interesante saber cómo llegó a la conclusión de la importancia del lavado, probablemente sería una deducción similar a la del Dr. Semmelweis

    Un saludo y gracias por tu visita
  3. Dr. Luis Ramos Neira
    Un genio incomprendido, sin duda, lo cual no quita para que el Dr. Semmelweis estuviera, como dicen los francófonos "completement cinglé"
  4. Juana
    Hay que tener una mente abierta, menos ego, más humildad .... ¿qué pensarán dentro de 50 años de nuestra medicina? .... algunas de las cosas que se hacen tienen muy mala pinta .... ¿seríamos capaces de cuestionar nuestras "creencia" respecto a lo que suponemos que está "bien"? .... siempre me gustó el ejemplo que has puesto, os recuerdo que todas las "eminencias" de la época fueron "a por él" sin escrúpulos.
  5. Aitor - SomosMedicina
    Sí, un aire chiflado seguramente tenía. Pero más razón que un santo también, es posible que la frustración profesional a la que lo sometieron tuviera parte de culpa en esa personalidad "peculiar" de la que hablas.
  6. Aitor - SomosMedicina
    Juana, te vamos a nombrar "pepito grillo" oficial de la Sanidad ;) con todo el cariño!
  7. Juana
    ¡Calla!¡calla! que ya tenemos a Bonis, que no deja títere con cabeza, como se entere de mi "nombramiento" me "brea" en su blog jajajajajaja como "ser incordiante" no le llego ni a la suela de los zapatos jajajaja