Están surgiendo voces que proponen revisar el concepto de sedentarismo. Y no se refieren al hecho de que las nuevas consolas (Wii, Kinect o Move) permitan disfrutar de videojuegos mucho más interactivos gracias a sus reconocimientos de voz y movimiento permitiendo quemar algunas calorías en casa. Ni al hecho cada vez más frecuente de que la gente haga algo de ejercicio en la comodidad de su salón bailando Batuka™ o haciendo Pilates.
El asunto va enfocado a redefinir el sedentarismo como una "inactividad muscular" más que como un concepto de "falta de ejercicio". Y para defender semejante refundación del sedentarismo se plantea que una ganancia diaria de 30 kcal. en nuestra dieta de forma continuada podría marcar la diferencia entre estar en nuestro peso o pasarnos de kilos.
Tal vez carezco de los conocimientos para publicar en el British Journal of Sports Medicine (parte del BMJ), donde ha aparecido uno de los papers. Seguramente mis artículos no son dignos del The New York Times, pero a mí esto me suena a rebajas en la prevención de la obesidad. Y no sólo eso, reducir la definición de sedentarismo a unos mínimos tan ridículos podría tener el efecto contrario al esperado por los autores.
Defender que trabajar de pie durante ocho horas puede ser beneficioso para perder unos kilos suena ridículo, o que se lo pregunten al Dr. Maño. Yo antes de optar por un "sedentarismo de mínimos", voto por adoptar el modelo de Google que además de ser mucho más saludable seguro que también ayuda a prevenir accidentes laborales. Y es que puestos a rebajar, ¿por qué no contamos el número de clicks por minuto que hago con el ratón?