En un hito que resalta la excelencia de la cirugía española en el extranjero, la cirujana Isabel Quiroga, radicada en el Reino Unido, ha liderado el primer trasplante de útero de donante fallecida en el país, culminando en el nacimiento de un bebé sano en febrero de 2026. Este procedimiento, parte del programa nacional de trasplantes uterinos del que Quiroga es co-líder, no solo marca un avance en el tratamiento de la infertilidad uterina absoluta (IUA), sino que también subraya el rol de mujeres españolas en la ciencia.
Los trasplantes uterinos representan un avance significativo en la medicina reproductiva, destinado principalmente a tratar la infertilidad uterina absoluta (IUA), una condición que afecta a mujeres nacidas sin útero (como en el síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser, MRKH) o que lo han perdido por causas como hemorragias o cáncer.
Esta técnica no es terapéutica en el sentido estricto, ya que no cura una enfermedad vital, pero permite la gestación y el parto en mujeres que de otro modo solo podrían optar por adopción o gestación subrogada.
A continuación, se presenta una cronología de sus hitos clave, basada en experimentos animales, intentos humanos y avances clínicos.
Historia de los Trasplantes Uterinos
Experimentos Iniciales en Animales (Siglos XIX-XX)
La base de los trasplantes uterinos se remonta a experimentos en animales para entender la viabilidad de los injertos reproductivos:
- 1896: Emil Knauer realiza el primer autotrasplante ovárico en conejos, demostrando función normal.
- 1918: Se inician investigaciones específicas en trasplantes uterinos.
- 1964-1966: En la Universidad de Mississippi (EE.UU.), se logra el primer autotrasplante uterino en perros, seguido de un embarazo exitoso. Estos estudios exploraron la tolerancia a la isquemia (falta de sangre) y la reperfusión.
- Décadas de 1960-1970: Experimentos en perros y primates no humanos para refinar técnicas quirúrgicas y anastomosis vasculares.
- 2010: En la Universidad de Gotemburgo (Suecia), se realiza el primer alotrasplante uterino alogénico exitoso en ratas, con crías sanas. Estudios posteriores en ovejas, cerdos y primates confirmaron embarazos viables con inmunosupresores.
Estos modelos animales fueron cruciales para abordar desafíos como el rechazo inmunológico y el uso de inmunosupresores durante el embarazo.
Primeros Intentos en Humanos (2000-2010)
Los trasplantes en humanos comenzaron en el siglo XXI, con resultados mixtos:
- 2000 (Arabia Saudí): Primer trasplante uterino humano documentado. Una mujer de 26 años recibió un útero de una donante viva no emparentada de 46 años. El injerto funcionó inicialmente (dos ciclos menstruales), pero falló a los 99 días por trombosis vascular aguda, requiriendo histerectomía. Este caso generó críticas éticas por falta de experiencia previa en primates.
- 2009: La Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) concluye que el procedimiento es prematuro sin más evidencia en animales.
Avances y Primeros Nacimientos (2011-2020)
La década de 2010 marcó la transición a ensayos clínicos más estructurados, con énfasis en donantes vivas (a menudo familiares) y fallecidas:
- 2011 (Turquía): Primer trasplante de útero de donante fallecida. Una mujer de 21 años con MRKH recibió el órgano de una donante de 22 años en muerte cerebral. Logró ciclos menstruales regulares y dos embarazos tempranos (abortos en primer trimestre en 2013). En 2020, se reportó el primer nacimiento vivo de este injerto.
- 2012-2013 (Suecia): Equipo liderado por Mats Brännström realiza nueve trasplantes de donantes vivas (principalmente madres a hijas). En 2014, primer nacimiento vivo mundial: un bebé sano de una receptora de 35 años con útero de una donante de 61 años. Hasta 2025, este programa ha producido múltiples nacimientos.
- 2012 (Canadá): Publicación de los "Criterios de Montreal" para la factibilidad ética del trasplante.
- 2015 (China): Primer trasplante en Asia, usando cirugía robótica para extracción.
- 2016 (EE.UU., Cleveland Clinic): Primer trasplante en EE.UU. de donante fallecida. Falló por complicaciones (infección), requiriendo remoción.
- 2017 (EE.UU., Baylor University Medical Center): Primer nacimiento en EE.UU. de donante viva.
- 2017 (Brasil): Primer nacimiento vivo mundial de donante fallecida: una niña sana en São Paulo.
- 2018-2020: Trasplantes en República Checa, EE.UU. (Baylor, Cleveland, Penn) y otros, con nacimientos vivos pero también fallos por rechazo o trombosis.
- 2020 (España): Primer trasplante en el Hospital Clínic de Barcelona (de donante viva, hermana). Nacimiento en 2023.
Avances Recientes (2021-2026)
Hasta 2021, se reportaron al menos 12 trasplantes de donantes fallecidas en 13 países, con 6 nacimientos vivos (24 totales incluyendo donantes vivas). En 2023, se propuso un registro internacional (IRUTX) para estandarizar.
- 2023 (EE.UU., UAB): Primer nacimiento fuera de ensayo clínico.
- 2023 (Reino Unido): Primer trasplante de donante viva (hermana). Nacimiento en 2025.
- 2023 (México): Primer trasplante en Chihuahua.
- 2025-2026 (Reino Unido): Primer nacimiento de donante fallecida. En este último caso publicado, Isabel Quiroga, cirujana española, lideró el primer trasplante de útero de donante fallecida en el Reino Unido, culminando en el nacimiento de un bebé sano en febrero de 2026.
Hasta 2026, se han realizado más de 100 trasplantes mundiales, con alrededor de 50 nacimientos. El primer nacimiento de un útero transitando ocurrió en Suecia en 2014. En aquel caso la donante estaba viva. Fue en São Paulo (Brasil) en 2017, cuando nació el primer bebé de un útero transplantado de donante fallecida. Los procedimientos involucran fecundación in vitro (FIV) previa, inmunosupresores (con riesgos teratógenos) y remoción del útero tras 1-2 partos. Desafíos éticos persisten, como el uso de donantes fallecidas vs. vivas y la equidad de acceso.
Dilemas Éticos y Morales en los Trasplantes Uterinos
Los trasplantes uterinos (UTx), aunque representan un avance en la medicina reproductiva para tratar la infertilidad uterina absoluta (AUFI), plantean numerosos dilemas éticos y morales. Estos surgen de la intersección entre la ética de los trasplantes de órganos, la reproducción asistida y consideraciones sociales más amplias. A continuación, se detallan los principales dilemas, basados en análisis éticos recientes, que equilibran principios como la autonomía, la beneficencia, la no maleficencia y la justicia.
1. Selección de Donantes: Donantes Vivos vs. Fallecidas
Uno de los dilemas centrales es el equilibrio entre minimizar riesgos y maximizar beneficios. Los donantes vivos enfrentan cirugías invasivas con posibles complicaciones a largo plazo, como dolor crónico o infertilidad residual, lo que plantea preguntas sobre la no maleficencia (evitar daño). En cambio, las donantes fallecidas evitan estos riesgos, pero surgen cuestiones sobre el consentimiento familiar y la priorización de órganos no vitales en un contexto de escasez. Estudios sugieren que la justicia distributiva podría favorecer a las donantes fallecidas para evitar explotar a donantes vivos, a menudo familiares, pero esto depende de la disponibilidad de órganos. Moralmente, se debate si es ético imponer riesgos a una persona sana por un procedimiento "de calidad de vida" en lugar de salvavidas.
2. Selección de Receptoras y Acceso Equitativo ¿Quién debería optar a un UTx?
Los trasplantes uterinos (UTx) para personas transgénero, particularmente mujeres transgénero (transmujeres), representan un área emergente y controvertida en la medicina reproductiva. Aunque no se han realizado UTx exitosos en personas transgénero hasta la fecha (marzo de 2026), el éxito en mujeres cisgénero ha impulsado debates éticos sobre su viabilidad, inclusión y implicaciones. Estos dilemas se centran en principios bioéticos como la autonomía (derecho a decidir sobre el propio cuerpo), la no maleficencia (evitar daños), la beneficencia (maximizar beneficios) y la justicia (acceso equitativo).
Los desafíos médicos no son menores, necesitando la creación de vascularización uterina en una pelvis no ginecoide.
La asignación de órganos escasos requiere criterios claros, como evaluación de aptitud parental o rechazo de alternativas como adopción o subrogación, lo que podría invadir la autonomía reproductiva. Moralmente, se cuestiona si priorizar UTx sobre trasplantes vitales viola la equidad en recursos sanitarios.
3. Consentimiento Informado y Autonomía
El consentimiento debe ser robusto, considerando riesgos como rechazo del órgano, infecciones o efectos teratogénicos de inmunosupresores en el feto. Para donantes, especialmente vivos, hay preocupaciones sobre coerción familiar o motivaciones altruistas que podrían no ser plenamente voluntarias. En receptoras, el dilema ético radica en equilibrar la autonomía (derecho a gestar) con la no maleficencia, especialmente si la motivación es "sentirse más mujer" sin intención de embarazo, lo que podría no justificar los riesgos. Perspectivas religiosas, como las católicas, rechazan el uso de FIV inherente al procedimiento, viéndolo como una violación de la procreación natural.
4. Riesgos para la Madre, el Feto y la Descendencia
Los inmunosupresores durante el embarazo aumentan riesgos de preeclampsia, parto prematuro y malformaciones fetales, planteando dilemas morales sobre el bienestar del niño futuro. ¿Es ético exponer a un feto a estos peligros por el deseo parental de gestación? Además, el útero se remueve tras 1-2 partos para evitar inmunosupresión crónica, pero ¿qué pasa si la receptora desea más hijos? Esto genera tensiones entre beneficencia y autonomía.
5. Normas Sociales y Reproductivas
El UTx podría reforzar normas biológicas y de género, estigmatizando alternativas como la adopción o subrogación, y exacerbando el sufrimiento por infertilidad al priorizar la gestación biológica. Moralmente, se debate si promueve la mercantilización del cuerpo femenino o empodera a las mujeres, y si el Estado debería regular la reproducción para evitar desigualdades.
6. Aspectos Regulatorios y de Recursos
Faltan leyes específicas en muchos países, lo que genera dilemas sobre regulación, financiamiento y priorización en sistemas de salud. ¿Debería considerarse UTx experimental o estándar? Comités éticos internacionales, como el de la Sociedad Internacional de Trasplante Uterino, recomiendan protocolos estrictos para mitigar estos riesgos.
En resumen, estos dilemas destacan la necesidad de marcos éticos integrados, como los Criterios de Montreal actualizados, para guiar la práctica mientras se equilibra innovación con protección humana. El debate continúa evolucionando con más casos clínicos.
Conclusión: Hacia un Futuro Ético e Inclusivo
El logro de Isabel Quiroga no solo celebra la innovación, sino que urge a resolver dilemas éticos para una aplicación equitativa. Con más de 50 nacimientos globales, los trasplantes uterinos prometen transformar la fertilidad, pero requieren marcos éticos robustos, como actualizaciones a los Criterios de Montreal, para incluir diversidad de género y minimizar riesgos. El debate continúa, impulsado por avances como el de Quiroga, hacia una medicina reproductiva más inclusiva y responsable.
